Realidades alternativas
Para empezar, debemos abandonar la idea de
que las cosas funcionan tan sólo de una manera, de esa manera a la que llamamos
«realidad». Vamos a analizar la idea de las realidades alternativas, en donde
las cosas funcionan de modos distintos.
Todos tenemos una consciencia y un cuerpo.
Cada uno de nosotros decide qué pensar y qué sentir. Nosotros elegimos nuestras
percepciones y nuestras percepciones crean nuestra realidad. Nuestras
percepciones son el modo subjetivo en que interpretamos toda la información que
llega a nuestra consciencia, proveniente del mundo que nos rodea. Es como si
existiera una burbuja alrededor de nosotros, a través de la cual pasara la
información, se filtrara por la superficie y atrajera nuestra atención a fin de
que tuviéramos conocimiento de ella.
El resto de esa información, sin embargo,
no se registra de forma consciente, sino que viaja a través de la burbuja y se
almacena en niveles más profundos de nuestra consciencia. Nuestras ideas,
creencias, deseos y sentimientos colorean la burbuja, que actúa como filtro de
nuestras percepciones, de tal forma que quienes miran la misma situación a
través de burbujas diferentes, podrán tener distintas percepciones de lo que
están observando. Por ejemplo, una persona que se encuentra dentro de una
burbuja roja verá el mundo de color rojo, mientras que una persona que está en
una burbuja azul lo verá de ese color. Ya podemos imaginar cómo sería una
conversación entre esas dos personas hablando acerca del color del mundo. Desde
cierto punto de vista, ambas formas de ver la realidad son correctas y las dos
afirman su verdad. Sin embargo, desde otra perspectiva podríamos decir que
ninguna de esas percepciones representa una realidad objetiva, pues quizá el
mundo no es rojo ni tampoco azul. Todo lo que podemos saber de cierto es que
una persona lo ve rojo y la otra lo ve azul, con lo cual tenemos un indicio de
la naturaleza de cada uno de los filtros. De esta forma, tenemos una base para
comunicarnos e intercambiar ideas. Mientras que cada uno de nosotros ve los
mismos acontecimientos del mundo exterior, nuestra burbuja respectiva se
encarga de teñir la interpretación de dichos acontecimientos. Si ponemos
atención a nuestras interpretaciones, podremos tener una idea acerca de la
naturaleza de nuestras propias percepciones, pues son éstas las que colorean
nuestras burbujas. La persona que cree que la rivalidad y los conflictos son
algo universal, verá solamente eso; mientras que él mismo tiempo otra persona
verá un mundo lleno de gente motivada por el amor y expresando amor.
Resulta entonces evidente cómo nuestras
percepciones nos pueden predisponer a adoptar ciertas actitudes que no sólo
forman parte del escenario que percibimos, sino que de hecho lo crean y lo
mantienen. Por ejemplo, alguien que no se siente.
Utilidades alternativas seguro de la
persona a quien ama, puede incluso llegar a rechazarla debido a tales
inseguridades, justificando sus percepciones y probando
además que son correctas, para lo cual primero habrá
creado el escenario.
Una vez, a un hombre se le pinchó un neumático no muy
lejos de una granja, en una remota zona agrícola. El hombre se dijo entonces a
sí mismo:
—Allí hay una granja; estoy seguro de que deben de
tener las herramientas que necesito para reparar la rueda. Mientras se dirigía
caminando hacia la granja, pensó: —Necesito absolutamente esas herramientas.
Podría ser generoso y darle diez dólares al granjero por dejarme utilizarlas.
Estoy seguro que me agradecerá el gesto. Siguió caminando y pensó:
—Realmente este lugar está lejos y aislado. Si el
granjero quisiera cobrarme 25 dólares por usar sus herramientas, tendría que
pagárselos.
Más adelante pensó con cierta molestia: Estoy aquí abandonado.
Si al granjero se le ocurre pedirme 50 dólares por dejarme utilizar sus
herramientas, ¡no tendría más remedio que dárselos!
Cuando llegó a la granja y llamó a la puerta, estaba
ya furioso. Cuando el granjero abrió, el hombre le gritó:
—Bueno, ¿Cuánto me vas a cobrar por prestarme tus
herramientas, sinvergüenza?
Podemos ver cómo este hombre, no sólo adoptó una
actitud de acuerdo con el escenario que percibía, sino que de hecho, él mismo
creó tal escenario.
Cuando hablamos de cómo las percepciones crean nuestra
realidad, no sólo nos referimos a nuestros filtros preceptúales, sino también a
la forma en que las cosas suceden. Ello significa que incluso las aparentes
relaciones causa-efecto que se dan en el plano físico, en realidades distintas
y en diferentes paradigmas son diferentes.
Por ejemplo, alguien que desea adelgazar, puede creer
que debe ser consciente de la cantidad de calorías que ingiere en sus alimentos
y compararlas con las que quema al realizar sus actividades. Si ingiere más
calorías de las que quema, aumentará de peso; y si quema más calorías de las
que consume, adelgazará. Por lo tanto, una forma de adelgazar es comer
alimentos que contengan menos calorías de las que se necesitan para
consumirlas, como podría ser la toronja. En este contexto, si una persona
consume toronjas o pomelos, podría esperar bajar de peso.
En una realidad diferente, las calorías tal vez tengan
poco que ver con su peso, dado que éstas son inmediatamente consumidas. De lo
que uno debe ser consciente es de la cantidad de hidratos de carbono que
ingiere, ya que son éstos los que se almacenan en el cuerpo en forma de grasa.
La persona que desea adelgazar deberá entonces reducir su ingestión de
alimentos ricos en carbohidratos. Resulta interesante notar que la toronja o
pomelo se considera un alimento rico en carbohidratos; por lo tanto, dentro de
este contexto, si alguien come muchas toronjas, ¡aumentará de peso!
Ambas realidades son verdaderas, y quienes creen en
cada una de ellas podrán probar fácilmente que las dos realidades son
correctas. Una realidad no excluye a la otra. Una no tiene que estar equivocada
para que la otra sea correcta. Las dos son correctas, y sin embargo, los
acontecimientos suceden de formas diferentes dentro de cada realidad.
Entonces, si vas al súper a comprar toronjas, ¿qué
sucederá cuando te las comas, adelgazarás o aumentarás de peso?
En primer lugar, ello dependerá de lo que creas que
ocurrirá al comer las toronjas. Si crees que aumentarás de peso, aumentarás de
peso. Si no sabes
qué sucederá cuando comas toronjas, deberás
consumirlas para averiguarlo. Sólo así podrás identificarte con una realidad, o
con otra; y sabrás lo que para ti es verdadero. De esa manera podrás darte
cuenta también de que algo diferente puede ser cierto para otras personas.
¡Cualquier cosa que creas que
es verdad, para ti será verdad!
¿De dónde provienen tus creencias? Cuando te
encuentras con las creencias de otras personas, eres libre de aceptarlas o
rechazarlas. Si eliges aceptar las creencias de alguien como verdaderas, las
adoptarás como tuyas. Puedes decidir que, dado que así lo afirman los expertos,
comer toronjas te hará adelgazar. O engordar. Tú eres quien decide.
Otra forma de crear una creencia en tu consciencia es
definirla partiendo del modo en que has interpretado tus propias experiencias.
Puedes comenzar sin tener la menor idea de lo que es verdad para ti y sin saber
en qué creer. Comienzas con una experiencia; experimentas algo. Comes toronjas
sin saber lo que va a ocurrir.
A continuación analizas los efectos de la experiencia,
los interpretas de cierto modo y te la describes a ti mismo con ciertas
palabras. De esa manera formas una creencia determinada. Por ejemplo, decides
lo siguiente: «comer toronjas hace adelgazar, porque cuando como muchas
adelgazo».
Las palabras que usas para
describir tu experiencia crean tus creencias, y por lo tanto, tu realidad.
Una vez que tus experiencias han definido tus
creencias, éstas definirán y crearán tu experiencia; descubrirás que cualquier
cosa que creas que es verdad, será verdad para ti. Entonces atraerás aquello en
lo que crees y tendrás cierta tendencia a notar las experiencias que te den la
oportunidad de reafirmar tu verdad.
Ello implica que para una persona que crea en algo
diferente, lo verdadero puede ser algo distinto.
Significa también que cambiando tus creencias puedes
cambiar la manera en que las cosas ocurren dentro de tu paradigma, dentro de tu
realidad. En consecuencia, si algo no ha estado funcionando para ti de manera
óptima, explorando tus diversas creencias podrás descubrir algún método para
hacer que las cosas funcionen de modo diferente, del modo como a ti te gustaría
que funcionaran. Puedes encontrar la manera para realizar lo que deseas.
Dentro de la realidad de las ciencias físicas, a una
persona se le puede decir que padece una grave enfermedad contra la que ya no
hay nada que hacer. Dentro de tal realidad, si no se da ningún cambio, la
persona ciertamente morirá. Pero si esta persona opta por explorar otras
realidades alternativas en las cuales exista alguna forma de salir de esa
situación, habrá una oportunidad para que continúe con vida, con salud y en
armonía.
La curación puede ocurrir de una manera en la que, en
apariencia, se está violando alguna ley física, química o biológica. Estas
«leyes», sin embargo, no constituyen mandatos absolutos, sino sólo intentos de
predecir comportamientos basados en experiencias pasadas y en datos empíricos.
Se consideran leyes sólo hasta que sucede algo que hace necesario considerar
otros factores adicionales, los cuales pasan a modificar esas leyes.
Por ejemplo, si lanzas algo al aire, volverá a caer.
No importa cuántas veces repitas el proceso, siempre obtendrás el mismo
resultado. Tú decides si consideras como ley que «todo lo que sube tiene que
bajar». Y será válida hasta que lances algo con tal fuerza que escape a la
gravedad de la tierra y te veas obligado a cambiar dicha «ley» teniendo en
cuenta otros factores.
Al observar el paradigma de la curación, aun cuando
parezca que estamos violando las «leyes» de la biología, de la química y de la
física, en realidad no se está violando ninguna ley. Simplemente se están
cumpliendo otras leyes, pues en realidades diferentes las cosas suceden de
maneras distintas.
Entonces podemos considerar la curación como una
burbuja alternativa a la realidad de las ciencias médicas tradicionales. Dentro
de cada burbuja, puede parecer que ésa es la única realidad existente, pero si
abandonamos la idea de que sólo existe una realidad, podremos considerar que
tal vez existan otras realidades alternativas, ya sea de manera aislada o
combinadas con otras realidades.
Algunas personas eligen combinar realidades
diferentes, tomando de cada una de ellas los elementos que mejor les funcionan.
Otras personas, a las que las ciencias tradicionales les han dicho que ya nada
pueden hacer por ellas, pueden optar por dedicarse totalmente a paradigmas
alternativos. Algo de fundamental importancia es hacer lo que mejor le funcione
a uno y no rechazar ninguna idea o método que de alguna manera nos pueda
ayudar.
En este manual presento las verdades, las dinámicas y
las relaciones causa-efecto que existen dentro de la burbuja que representa una
realidad, el paradigma del Sistema de Curación Cuerpo-Espejo.
Ello no invalida otras realidades.
Simplemente proporciona una alternativa.
En esta realidad,
sostenemos la idea de que todo se puede curar
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